La vida de Ana, quien vive su juventud en Valle de Abdalajís (Málaga), da un giro total cuando se junta con un grupo de valientes y decididas mujeres e inician una labor caritativa en favor de los más necesitados, enfocándose especialmente en ancianos abandonados, niños huérfanos y personas en situación de vulnerabilidad. Con el paso del tiempo, consiguió fundar la Congregación de Madres de Desamparados y San José de la Montaña. 30 años después de su muerte, sus restos son robados en plena guerra civil española.
Según cuenta Moreno, el director de la película, la cinta «es un bonito viaje al corazón de la Congregación de Madres de Desamparados, desde sus primeros momentos en Valle de Abdalajis hasta su consolidación, pasando por la construcción del Santuario de San José de la Montaña en Barcelona. La pregunta que como director me hice desde el comienzo del proyecto fue: ¿cómo una joven, Ana, de un remoto pueblo del Sur de España pudo lograr tanto en su vida? Y la respuesta está en un corazón misericordioso y empático con los que menos tienen en este mundo, con los desamparados, en un intento constante de restablecer la dignidad a quienes la han perdido».