El pasado jueves, día 22 de abril, tuvo lugar la presentación de la síntesis final del foro de debate sobre el nuevo currículum de religión. Al finalizar la presentación de síntesis, Mons. Alfonso Carrasco, presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, afirmó: “estamos en mejores condiciones para proponer un nuevo currículo de Religión católica en el marco de la LOMLOE”.
A continuación presentó las diez conclusiones que orientarán los trabajos para el nuevo currículo de Religión.
1. Una Iglesia que apuesta por la centralidad de la persona en la educación.
2. El Espacio Europeo de Educación y la creciente preocupación por la humanización.
3. La LOMLOE: un nuevo marco pedagógico para los currículos de todas las áreas y materias.
Algunos elementos de la nueva arquitectura curricular que deberán definirse con mayor detalle en los próximos decretos de enseñanzas mínimas para cada una de las etapas educativas y deberá en clave de competencias y en referencia a sus
descriptores en los perfiles de salida que fijarán las Administraciones educativas.
4. La Teología como fuente epistemológica del currículo de Religión católica.
Deberá formular pedagógicamente algunas categorías antropológicas y teológicas irrenunciables en la propuesta del mensaje cristiano. El conocimiento de Dios Padre, la centralidad de Jesucristo, la antropología cristiana, la comunidad eclesial y su historia, o los principios y valores del pensamiento social cristiano, serán completamente necesarios en el nuevo currículo de Religión católica, y deberán articularse en clave pedagógica y en coherencia con el desarrollo cognitivo del alumnado de las diversas etapas.
5. El diálogo fe-cultura como actitud fundante de la enseñanza de la religión.
Contribuirá al desarrollo integral de la persona, la capacitará para el diálogo intercultural e interreligioso imprescindible en las sociedades plurales y democráticas. Será necesario comprometernos con el legado cultural y todo su patrimonio artístico y social, visibilizando sus raíces cristianas; y será necesario acoger con plena responsabilidad la promoción de la dignidad personal y los derechos humanos de todos y todas, el cuidado del planeta y la construcción de la “casa común”, la denuncia de la injusticia y la propuesta de la inclusión, la formación
de la ciudadanía global y el fortalecimiento de las libertades fundamentales y la democracia.
6. Un currículo de Religión católica en línea con las finalidades propias de la escuela.
7. Un currículo de Religión católica con un enfoque competencial.
El nuevo currículo de Religión católica deberá definir sus competencias específicas en cada una de las etapas educativas vinculándolas con las ocho competencias clave e indicando su contribución educativa a los perfiles de salida; deberá enumerar los aprendizajes básicos para cada etapa, es decir, los contenidos, teniendo en cuenta las dimensiones cognitiva, instrumental y actitudinal; también deberá fijar los criterios de evaluación para cada etapa: segundo ciclo de Infantil, por ciclos en Primaria, y por cursos en ESO y Bachillerato. Podría ayudar que también incorporase algunas orientaciones sobre metodología y situaciones de aprendizaje propias de una didáctica basada en las competencias.
8. Un currículo que se puede programar por ámbitos de forma globalizada e interdisciplinar.
Esta propuesta exige que la secuencia de los aprendizajes básicos se haga por ciclos y cursos teniendo en cuenta los currículos de otras áreas y materias para facilitar, si llegara el caso, la programación de ámbitos y proyectos en los que el currículo de Religión católica podría globalizarse e integrarse.
9. Un currículo abierto a las metodologías activas y cooperativas.
10. Un currículo común contextualizado en los entornos locales.
Para ver el vídeo de la presentación y descargar los documentos de síntesis completos, puedes pinchar en el siguiente ENLACE.
