Nuestra ley educativa establece que uno de los fines de la educación será el pleno desarrollo de la personalidad y las capacidades de los alumnos.
La enseñanza de la religión en la escuela garantiza este desarrollo integral, ya que educa explícitamente la capacidad transcendente contribuyendo al desarrollo de la dimensión religiosa de la persona y al mismo tiempo colabora en la adquisición del resto de las capacidades.
Gracias a la presencia de la religión en la escuela, ésta puede hacerse cargo del proceso de la maduración del juicio de los alumnos, de la formación de una voluntad responsable, de favorecer la madurez armónica de la vida afectiva y la educación para la convivencia y la tolerancia.
El Acuerdo vigente, entre el Estado Español y la Santa Sede muestra la necesidad de la enseñanza de la religión en la escuela, para hacer posible que el alumno se sitúe dignamente ante la tradición cultural, se inserte críticamente en la sociedad y pueda dar respuestas al sentido último de la vida. Es necesaria para el proceso de personalización de todos aquellos que reconocen la presencia de Dios en su vida.
Por otra parte, los padres tienen el derecho preferente a escoger el tipo de educación conforme a sus propias convicciones, y la obligación sagrada de buscar el bien para sus hijos.
NO LO DUDES, APUNTA A TU HIJO A RELIGIÓN.
- Porque la clase de religión educa en la escucha, la comunicación y la utilización del lenguaje literario y simbólico, que le ayuda a aproximarse a lo transcendente.
- Porque se trabaja desde el reconocimiento del valor incalculable que tiene cada persona, su grandeza y dignidad humana y ayuda a descubrir la maravilla de la vocación personal de cada uno.
- Porque desde la clase de religión se proponen caminos de solidaridad y justicia, igualdad, fraternidad, paz y libertad para solucionar los problemas que afectan hoy a la sociedad.
- Porque se educa en el respeto y el diálogo, necesario para la construcción de un mundo más humano y en paz, entendiendo las diferencias como oportunidades para el enriquecimiento mutuo.
- Porque la clase de religión valora el arte y la cultura como expresión del sentimiento religioso a lo largo de historia de la humanidad, favoreciendo el diálogo entre la fe y la cultura.

